Mañana es el Día D Hora H.
Mañana conoceremos a Aleix.
Podrá dejar de darme pataditas solo a mi para patalear en este mundo de locos.
¿Nerviosa? Sí.
Como con Laia fue de repente, sabiendo con tanto tiempo que mañana es el día de la cesárea, uuuffff, creo que es peor tenerlo todo tan 'planificado'.
Tengo ganas de que ya sea mañana y ya esté en la habitación con mi pequeñín en brazos. Lo peor de la cesárea es que no te dejan al bebé contigo hasta que llegas a la habitación, hasta que te recuperas de la anestesia... y todo ese tiempo sin poder tenerlo cerca se hace insoportable.
Aunque él sé que estará bien, su papá tiene la labor de acurrucarle, hablarle, calentarle y no soltarle hasta que yo no llegue a la habitación... ¡¡¡pobre de él que lo suelte!!! Tendrá frío y estará asustado y no escuchará el corazón de su mamá, así que el corazón de papá seguro que le gustará oírlo.
¿Sabrá el pobre Aleix lo que le viene?
¿Cómo reaccionará Laia?
Ay ay ay... cuantas preguntas...
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