martes, 20 de marzo de 2012

Día D Hora H



Mañana es el Día D Hora H.
Mañana conoceremos a Aleix.
Podrá dejar de darme pataditas solo a mi para patalear en este mundo de locos.

¿Nerviosa? Sí.
Como con Laia fue de repente, sabiendo con tanto tiempo que mañana es el día de la cesárea, uuuffff, creo que es peor tenerlo todo tan 'planificado'.

Tengo ganas de que ya sea mañana y ya esté en la habitación con mi pequeñín en brazos. Lo peor de la cesárea es que no te dejan al bebé contigo hasta que llegas a la habitación, hasta que te recuperas de la anestesia... y todo ese tiempo sin poder tenerlo cerca se hace insoportable.

Aunque él sé que estará bien, su papá tiene la labor de acurrucarle, hablarle, calentarle y no soltarle hasta que yo no llegue a la habitación... ¡¡¡pobre de él que lo suelte!!! Tendrá frío y estará asustado y no escuchará el corazón de su mamá, así que el corazón de papá seguro que le gustará oírlo.

¿Sabrá el pobre Aleix lo que le viene?
¿Cómo reaccionará Laia?
Ay ay ay... cuantas preguntas...

miércoles, 14 de marzo de 2012

Mi pequeña adicción

Todo el mundo te dice siempre que el amor que sientes al ser madre es diferente a cualquier otro tipo de amor.

Puedes amar a tu pareja, puedes chiflarte por tus sobrinos, puedes querer alguna amiga o amigo o idolatrar algún familliar... pero tienen razón, lo que sientes al ser madre es totalmente diferente.

Es un amor incondicional. Es un amor que no tiene límites y que crece día a día. Es un amor que a veces puede parecer enfermizo. Es como una pequeña droga que cada día necesitas tu dosis.

Laia es mi pequeña adicción. Y estoy segura que cuando nazca Aleix será igual o peor, de hecho, me va dando pataditas mientras escribo esto para que yo sepa que él también quiere ser parte de esa adicción.

Con mi hija me pasó algo que no había experimentado nunca, a parte de sentir un amor que no cabía en mí, un sentido de posesión y adicción que no podía controlar. La posesión fue instantanea, la adicción ha ido creciendo a medida que ella crecía.

En breve tendré que estar hospitalizada por el nacimiento de Aleix y lo que más me preocupa, a parte de que con Aleix salga todo bien, es no poder estar con Laia cada tarde y cada noche hasta que vuelva a casa.

¿Qué haré sin mi droga que corretea parloteando? No verla venir corriendo y gritando cuando voy a recogerla a la guardería, no verla como le explica cosas a sus muñecos, no ver como pinta con esa carita de concentrada, no oirla reirse con su padre cuando le hace cosquillas, no ver como se acurruca a mi lado para dormirse, no tener su manita buscando tocarme para relajarse, no verla dormir... ya sé que me direis, "tendrás suficiente con Aleix en sus primeros días"... pero yo quiero tenerla conmigo. De hecho quiero tener a los tres conmigo: Laia, Aleix y Xavi.

¿Creeis que me dejarían tenerlos a todos en el hospital?
¡Yo creo que cabemos en la habitación!

miércoles, 7 de marzo de 2012

La Suerte

Desde que le conocí supe que había algo especial en él.
Desde que le conocí más, supe que era el hombre de mi vida.
Desde que estamos juntos no me deja de sorprender.
Desde que somos padres aún le quiero más.
Siempre pensé que había tenido suerte en conocerle.
Siempre pensé que era lo mejor que me había pasado nunca.
Sigo pensándolo.
Sigo sorprendiéndome a mi misma de que cada día ese amor puede ser aún mayor.
Cuando le veo con Laia veo todo mi amor reflejado en ellos.
No sé expresar mejor mis sentimientos hacia él.
Solo darle las gracias por cada día, por las veces que me hace reír, por las veces que me mira, por estar siempre ahí, por completarme tan bien... por conocerme tan bien.

Siempre pensé que por muchos palos que te dé la vida, en algún momento tienes suerte en algo... mi suerte fue conocerle y poder compartir mi vida con él.


Ayer me sorprendió con un ramo por sorpresa, con dos rosas, una para cada una de sus petardas. Porque era un día más en nuestras vidas, porque quería regalármelo, simplemente porque ayer era ayer... porque él es así...

martes, 6 de marzo de 2012

Espiando otras vidas

Internet te ofrece multitud de posibilidades de ver la vida de otros, a través de vídeos, fotos o redes sociales.

Yo no suelo navegar para ver vídeos, ni para buscar gente, ni nada por el estilo, pero he de confesar una cosa que sí hago y que me relaja mucho.

El "Flickr.com". Hay fotos fabulosas, hay gente con una sensibilidad y un don especial para hacer fotos, y yo me relajo viendo las composiciones que consiguen algunos.

Y en el fondo, mirar esas fotos que forman parte de sus vidas, significa que les espías un poquito.

Existe una persona que la espío más que a ningún otro. Mi querido Eladi, que desde que se fue a Boston, a parte de algún mail de tanto en tanto, sé de su vida por sus fotos.

Conocí a Eladi en un viaje a Costa Rica y Panamá, la foto es suya de la Bahía Drake (Península de Osa, Costa Rica). Me maravilló lo que él fotografió en ese viaje y de la forma que lo hacía. Veía cosas a través de su objetivo que yo ni me había percatado que estaban allí. Y desde entonces, siempre sigo sus pinitos fotográficos.


Fotos que evidentemente os animo a que veáis (Fotos Eladi), algunas extraordinarias y que te roban el aliento.

Eladi, un beso enorme desde aquí.

La Relaxina

Durante el embarazo son múltiples los cambios físicos y no físicos que la madre sufre durante esos nueve meses.

En este país contamos con la friolera de 16 semanas de baja maternal para recuperarnos, aunque está médicamente comprobado, que el cuerpo de una mujer necesita al menos un año para recuperarse físicamente, psicológicamente puede ser aún más.

Estoy al final de mi segundo embarazo, y una de las cosas que más me está crispando es esa fantástica hormona que segregamos durante la gestación, la relaxina.

Esta fantástica hormona, entre otras funciones, te ayuda a ir relajando musculación, ser más laxa en las articulaciones y en el momento del parto ayuda a sobrellevar las contracciones y relaja la zona del útero.

Hasta ahí, perfecto... pero es no es todo amigos y amigas.

Al relajar la musculatura te hace estar más torpe en general. ¿Alguna vez habéis oído hablar de que una mujer embarazada está más torpe? Pues es cierto y es por causa de esta fantástica hormona.


Se te caen las cosas de la mano, te chocas con todo, tienes flojera en las piernas, tiras la leche fuera del biberón que le preparas a tu hija.... yo estoy harta de que se me caigan cosas al suelo... me pongo de los nervios cuando se me cae tres veces seguidas la cápsula de Nescafé antes de meterla en la cafetera!!!

Menos mal, que ya queda poco y todo volverá a su normalidad, bueno, parte de mis hormonas, porque entonces yo iré felizmente de bólido con mis dos pedorros.