lunes, 8 de octubre de 2012

Cuantas primeras veces

Hace mucho que no escribo, lo sé, pero entre vacaciones y la vuelta al 'cole' no he tenido demasiado tiempo la verdad.

Las vacaciones fueron geniales con los peques y la Lilu (nuestra autocaravana).  Allí Aleix se dio la vuelta por primera vez y allí se cayó al suelo por primera vez, pobrete, que susto se pegó él y yo. Allí también Aleix lo metimos en la piscina por primera vez, que cara de flipe ponía. Y Laia descubrió el maravilloso mundo de 'los manguitos' y ser libre en el agua, lo disfrutó como una enana.

Desde entonces hasta ahora han habido muchas primeras veces: el primer bibe de Aleix, el primer día de guarde para los dos, la primera papilla de frutas, la primera vez que Laia consiguió saltar con los dos pies a la vez (se pasó todo el verano probándolo la pobre)... 

Con el tema bibes yo estaba aterrorizada, a Laia le costó horrores pillarlos (3 semanas, y no exagero), pero el campeón en 3 días ya le había cogido el truquillo y ya comía, comía poco pero comía. Bravo por él.


Estos pequeños pedorros no paran de sorprenderte, tienen una capacidad de adaptación que ya nos gustaría a más de un adulto tenerla.

Lo peor de todo esto, la primera vez que te vuelve el periodo, es un horror. Sobretodo porque eso significa dejar de darle el pecho a Aleix (al menos en mi caso). Yo lo llevo mal, no quiero dejar de darle pecho, pero cada vez me sube menos leche, snif snif, lo dicho, lo llevo mal.