Cuando tienes pequeños pedorros, en edad de guardería, te das cuenta del trabajo fantástico que hacen las cuidadoras para este tipo de fiestas.
En nuestro caso sólo hemos tenido que preocuparnos llevar a la pequeña enfundada de negro, el resto lo han hecho todo en la guardería, y les ha quedado genial. Y todos los pedorros lo han hecho muy bien caminando cogidos de la cuerda sin separarse de ella, BRAVO por ellos.
No penséis que los pobres pedorros lo han tenido fácil, no no nooooo, ha habido un momento que todos los padres y abuelos los han acabado rodeando, ellos pobres no entendían nada, no entendían porque no podían ir con ellos, porque no podían separarse de la cuerda, porque todo el mundo les miraba y les decían cosas... y eso me ha sacado de quicio, mira que en la guardería nos habían dado indicaciones de que no lo hiciéramos... pero no... todos encima de los niños, padres atropellando con sus carritos, abuelos pasando por delante tuyo cuando ibas a hacer una foto... grrrr... Más de un niño a acabado llorando y en brazos de los padres, ¿para qué hacer caso a los que saben? En fin, supongo que era inevitable!!!
De hecho, he de confesar que he tenido de cambiarme de posición para poderle hacer alguna foto a mi hija, una señora no paraba de pasar por delante mío y o mataba a la señora o me cambiaba para poderle hacer una foto a Laia... he optado por la segunda opción.
Aquí está Laia disfrazada de mosca... con cara de susto y sin entender nada.

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